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INICIOWargamesJuegos de miniaturasInfinityMiranda Ashcroft, Authorized Bounty Hunter (Combi Rifle)

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Miranda Ashcroft, Authorized Bounty Hunter (Combi Rifle)

Infinity

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Referencia: 280723-0630

Tipo: Wargames

Descripción

Ficha Técnica

De las páginas de sociedad a las de escándalos. Las jóvenes herederas de las grandes familias nos tienen acostumbrados a pasar de las noticias de puestas de largo, a las de detenciones por conducción temeraria, o por consumo de carísimos estupefacientes derivados de la Seda. La conducta alocada y disoluta es una prerrogativa de estas jóvenes que lo tienen todo, y ya no nos sorprenden. Excepto Miranda Ashcroft, que supo ir más allá.

A Miranda siempre le gustaron los chicos malos, y cuanto más malos eran, más enfurecían a su familia y más le gustaban a ella. Así que fugarse con su guardaespaldas a Bakunin, donde quince ya es una edad legal, era un paso lógico para Miranda, y a pesar de los titulares “¡Escándalo en la familia Ashcroft!” a los profesionales de los media tampoco nos sorprendió tanto.

Lo que sí que nos dejó de piedra a todos los veteranos de la prensa amarilla, es que aquella jovencita alocada sedujera al Cazarrecompensas que la familia Ashcroft había mandado tras ella y tras su lúbrico guardaespaldas. Al ver cómo aquel tío apalizaba a su amante, Miranda se percató de que había encontrado a otro chico aún más malo. El pobre Cazarrecompensas creyó que aquel era su día de suerte, pero selló su final cuando decidió impresionar a Miranda enseñándole algunos trucos del oficio… Por aquel entonces, Miranda ya sabía disparar –la caza es el entretenimiento de las familias de alto abolengo– y pronto descubrió que era más emocionante disparar a hombres armados que a ciervos despistados o a palomas torcaces. Así que quemó el crédito de su chip platinum en equipo táctico y en cursos de formación especializada en centros de instrucción en VaudeVille y en Shentang. Aprovechando su dinero, belleza y descaro, se hizo con la red de contactos de su exnovio y se embarcó como agente independiente.

Miranda le echó el guante a un par de piezas mayores y fue portada de los principales portales de tendencias. Su aspecto y su actitud refinada, sazonados con un toque salvaje, junto con el séquito de abogados tan caros como despiadados que la acompañaban a todas partes, sacándola de los muchos líos en los que se metía, causaron una profunda impresión en el gremio. Porque la discreción nunca ha sido el fuerte de Miranda, más bien al contrario. Muy pronto se ganaría una auténtica reputación en las reuniones informales del Sindicato de Cazarrecompensas donde todos la conocen como la “La Marquesa”, o como diría ella: “la señora Marquesa, para vosotros, [censurado] plebeyos”.

El apellido Ashcroft podía tolerar una actitud desenfrenada, no sería la primera de su linaje que se pasaba de la raya, pero Miranda vivía en la cresta del escándalo y al filo del crimen. Y la suma de todo esto fue la gota que colmó el vaso para el patriarca de la familia Ashcroft, que decidió borrarla del testamento y de los registros familiares. Sin embargo, Miranda era heredera directa, y según una oscura tradición feudal no podía ser desheredada, tal y como sus fieles abogados señalaron con cruel alegría. No obstante, ni una legión de abogados habría podido evitar que vetaran a Miranda de las reuniones de la familia Ashcroft. Así que la nena volvió a salirse con la suya, quedándose con su línea de crédito pero sin obligaciones familiares, y fijando su residencia en el lado salvaje de la vida, un lado demasiado violento para nuestros suscriptores.

Episodio nº4 de “Hijos de papá” un programa presentado por Fucsia Desrochers para Cuorevision ¡el canal más estiloso!

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